Para el 6 de enero, yo utilizo una técnica un poco fría pero
útil para que las niñas elijan los regalos que quieren. Primero les doy un
catálogo para que marquen lo que les gusta, después las llevo a una tienda para
que vean lo que les gusta de verdad. Esto funciona muy bien con las mayores, pero con la pequeña no tanto. Marcó todo en el catálogo y fue durante una hora por
toda la tienda gritando:
—¡Me lo pido! ¡Me lo
pido! ¡ME LO PIDOOOOOO!
Como no podía ser de otra manera surgieron algunas
anécdotas:
La Interpol en la
cabalgata
Mi querida hermana se llevó a mis hijas y a su hija (5 años)
a la cabalgata de nuestro pueblo. Cuando fui a recoger a mis niñas, me esperaba
el típico parte de guerra de otros años; caramelazo en frente y ojo, pisotón de
mano y pellizco de mejilla por parte de abuela desconocida. Al ver que no había
grandes moratones, la pregunte con cierto cargo de conciencia:
—¿Se han portado muy
mal?
—¡Qué va! Se han portado
genial, lo que pasa que la mediana y mi hija se han liado a hacerse preguntas
en voz alta?
—¿Preguntas? ¿Qué
preguntas?
—“¿Seguro que estos
reyes son de verdad? Los zapatos que tienen son normales. No pueden ser los Reyes”
“Tienes razón, además, por muy mágicos que sean, no pueden estar en todas partes, yo creo que son gente disfrazada que les echan una mano”
“Pues sí, cuando vinieron a mi cole, los toqué y eran blanditos.”
“Tienes razón, además, por muy mágicos que sean, no pueden estar en todas partes, yo creo que son gente disfrazada que les echan una mano”
“Pues sí, cuando vinieron a mi cole, los toqué y eran blanditos.”
—¿Y qué les has dicho?
Por ser coherente.
—Nada. Al final se les
han olvidado de las preguntas intentando esquivar los caramelos.
Lo que hay que hacer
con un regalo
A las dos mayores los Reyes les han traído unas espadas de
plástico. Al abrir su espada, la mayor (9 años) se acerca a su madre y le dice:
—¿Sabes que voy a
hacer con la espada? Cortarle la cabeza a papá.
Lo peor no es que me quiera cortarme la cabeza, lo malo es
que mi mujer le dijo:
—Vale.
Estrenando las
espadas
En un momento dado le cojo la espada a una de las niñas y me
pongo a luchar contra la otra. La de 6 viendo
como se desarrolla la lucha dice:
—¿Has visto? Tenemos
que luchar como papá, que lucha como un héroe.
No es gracioso, pero no todos los días le llaman a uno “héroe”.
Si querían que luchase muy amenudo contra ellas, lo han conseguido.
Como papá
A la pequeña, entre otras cosas, los Reyes le han traído una
plancha y una lavadora. La caja era muy sexista, ya que decía “El mejor regalo para las niñas”.
Pero además de que las niñas no se leen las cajas, lo
primero que dijeron al ver los juguetes fue:
—¡Mira papá, te han
traído otra plancha y otra lavadora!
Que suerte tienes te van a cortar la cabeza con una espada nueva y encima luego tienes que lavar la ropa en tu lavadora nueva!!!!! Eres un tío suertudo!!!! ;)
ResponderEliminarQue suerte papá! Otra plancha! :'D
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